La regeneración de la dehesa no depende de una única actuación. Arbolado, matorral, pastos, ganado, suelo, agua y biodiversidad forman parte de un mismo sistema y las decisiones sobre uno de estos elementos repercuten en los demás. El protocolo de LIFE ScrubsNet reúne conocimientos y herramientas de manejo para avanzar hacia dehesas más diversas, funcionales y capaces de mantener en el tiempo sus valores productivos y ambientales.
A lo largo de esta serie hemos hablado de regeneración natural, arbustos nodriza, especies forrajeras, calendarios de pastoreo, cercas, protectores, ramoneo o pastoreo mixto. Son cuestiones diferentes, pero todas conducen a una misma idea: la dehesa debe gestionarse como un sistema.
El documento “Manejo del ganado y del matorral para la regeneración de la dehesa” señala precisamente que lo que caracteriza a un sistema son las relaciones entre sus elementos y advierte de que aprovechar uno de ellos sin considerar su relación con los demás puede producir resultados no deseados.
Mucho más que árboles sobre un pastizal
Una dehesa bien manejada no es únicamente un conjunto de encinas o alcornoques dispersos sobre una superficie de hierba.
El protocolo la describe como una combinación íntima de distintos tipos de hábitat, donde conviven componentes forestales, pastizales, matorrales e incluso cultivos. Esa diversidad permite la coexistencia de organismos propios de espacios forestales y de medios abiertos.
El problema aparece cuando el sistema se simplifica demasiado.
La desaparición del matorral y el mantenimiento de una presión excesiva pueden generar una estructura aparentemente limpia y productiva a corto plazo, pero mucho más inestable y con dificultades para renovar el arbolado.
El matorral también forma parte de la solución
Una de las principales aportaciones del enfoque de LIFE ScrubsNet consiste en reconsiderar el papel de la vegetación arbustiva.
No se trata de permitir que el matorral ocupe sin control toda la explotación. Se trata de mantener una presencia adaptada a cada zona y objetivo.
El documento señala que una cierta matorralización controlada puede favorecer la regeneración natural del arbolado y aumentar la disponibilidad de recursos pastables, aunque también deben gestionarse los posibles riesgos asociados.
El matorral puede proteger semillas y plantones frente al ganado, participar en el reciclaje de nutrientes y contribuir a crear las condiciones necesarias para que nuevos árboles consigan establecerse.
Pastos, árboles y arbustos: recursos complementarios
La diversidad vegetal también significa disponer de recursos diferentes a lo largo del año.
Los pastos herbáceos constituyen una parte fundamental de la alimentación de la ganadería extensiva. El arbolado puede aportar ramón, restos de poda y frutos forestales. Los arbustos añaden brotes, hojas, flores y frutos con distintos valores nutritivos.
Gestionar la dehesa consiste, por tanto, en buscar equilibrios entre estos componentes, y no en maximizar uno a costa de eliminar los demás.
El suelo y el agua también cuentan
La vegetación leñosa desempeña además funciones que van mucho más allá de la alimentación.
En terrenos con pendiente, poco suelo o abundante pedregosidad, las especies leñosas pueden contribuir a sujetar y generar suelo. Las manchas de matorral, setos, bosquetes y sotos crean además islas de fertilidad y biodiversidad que aportan estabilidad y resiliencia al ecosistema ganadero.
En los cursos de agua, conservar la vegetación arbustiva y arbórea puede ayudar a evitar la erosión, contribuir a la depuración del agua y conservar biodiversidad.
El ganado es una herramienta de gestión
El ganado tampoco debe entenderse únicamente como receptor de los recursos que produce la finca.
Su especie, raza, carga, momento de entrada, tiempo de permanencia y forma de pastoreo influyen directamente sobre la vegetación.
Por eso, el protocolo plantea combinar herramientas como la reserva temporal de cercados, la protección de rodales, el pastoreo rotativo, la elección de especies o razas menos ramoneadoras y el pastoreo mixto. El objetivo puede cambiar según la parcela: favorecer árboles jóvenes, conservar islas de biodiversidad o aprovechar racionalmente el matorral.
Regenerar exige dar tiempo
Uno de los grandes retos de muchas dehesas es la falta de renovación del arbolado.
El documento señala que la pérdida progresiva de árboles adultos, unida a la ausencia de regeneración, ha llevado a numerosas dehesas hacia procesos de envejecimiento o “fosilización”. Frente a ello, destaca la importancia de favorecer la regeneración natural y proteger durante sus primeras etapas a encinas, alcornoques y otros Quercus.
Regenerar implica aceptar que algunas actuaciones necesitan años para ofrecer resultados.
Reservar una parcela, proteger un rodal o mantener un arbusto nodriza puede suponer renunciar temporalmente a parte del aprovechamiento inmediato para garantizar que exista arbolado en el futuro.
Observar, medir y adaptar
No existe una receta única para todas las dehesas.
Las condiciones del suelo, la precipitación, la vegetación existente, las especies ganaderas, la estructura del arbolado y los objetivos de cada explotación son diferentes.
Por eso, muchas de las herramientas presentadas por LIFE ScrubsNet —medir el ramoneo, adaptar los calendarios, rotar el ganado, proteger determinadas zonas o elegir qué matorral conservar— responden a una lógica de manejo adaptativo.
Hay que observar qué ocurre, evaluar los resultados y modificar la gestión cuando sea necesario.
Dehesas más vivas para el futuro
El mensaje que cierra esta serie es, en realidad, el que conecta todas las anteriores:
la regeneración de la dehesa no depende únicamente de plantar árboles. Depende de mantener relaciones funcionales entre arbolado, matorral, pastos, ganado, suelo, agua y biodiversidad.
LIFE ScrubsNet aporta conocimiento y herramientas para trabajar sobre esas relaciones y favorecer paisajes en mosaico, capaces de combinar aprovechamiento ganadero, regeneración natural y conservación.
Porque una dehesa con futuro no es necesariamente la que tiene menos matorral, más pasto o más ganado.
Es la que mantiene el equilibrio suficiente para poder seguir regenerándose.
El proyecto LIFE ScrubsNet está cofinanciado por la Unión Europea a través del programa LIFE, LIFE20 NAT/ES/000978.
