Combinar diferentes especies ganaderas puede permitir un aprovechamiento más completo de los recursos disponibles. Vacuno, ovino y caprino no comen de la misma manera ni seleccionan la vegetación con la misma precisión. El protocolo de LIFE ScrubsNet propone tener en cuenta estas diferencias para organizar un pastoreo mixto, simultáneo o sucesivo, adaptado a los objetivos de cada finca.
En una dehesa, no todo el alimento se encuentra a la misma altura ni presenta las mismas características. Conviven pastos herbáceos altos y bajos, brotes tiernos, plantas leñosas, arbustos y frutos.
Del mismo modo, cada especie ganadera tiene una forma diferente de aprovechar estos recursos. El documento “Manejo del ganado y del matorral para la regeneración de la dehesa” explica que cada herbívoro pastorea de manera distinta y, como consecuencia, puede favorecer determinadas comunidades vegetales y contribuir a modelar el paisaje.
Esta diversidad de comportamientos constituye la base del pastoreo mixto.
¿Qué es el pastoreo mixto?
El protocolo define el pastoreo mixto como la combinación simultánea o sucesiva de diferentes especies e incluso razas ganaderas para aprovechar el pasto al máximo.
En lugar de esperar que una sola especie consuma de forma homogénea todos los recursos de una parcela, se aprovechan las distintas preferencias y capacidades de los animales.
El documento indica que el pastoreo conjunto puede resultar especialmente recomendable en grandes fincas o cercados con abundante vegetación arbustiva, ya que cada especie va utilizando y seleccionando diferentes zonas y tipos de pasto según su comportamiento.
Vacuno: un aprovechamiento generalmente menos selectivo
El ganado vacuno suele presentar una baja capacidad selectiva y ramoneadora y tiende a aprovechar comunidades herbáceas de mayor porte.
El protocolo explica que, en general, las vacas tienen poca tendencia a ramonear porque su boca no está especialmente adaptada para este comportamiento. Por ello, un aprovechamiento con vacuno y cargas bajas puede permitir que prosperen determinadas especies leñosas.
No obstante, existen excepciones importantes. Razas autóctonas como la Pajuna o la Berrenda presentan una mayor adaptación a terrenos abruptos y con abundante vegetación arbustiva.
Ovino: mayor capacidad de selección
Las ovejas presentan una capacidad selectiva y ramoneadora intermedia y pueden aprovechar vegetación de menor altura que el vacuno.
El protocolo señala también diferencias entre razas. La Merina y sus derivadas tienden poco al ramoneo, mientras que otras, como la Segureña, pueden comportarse claramente como ramoneadoras.
Esto demuestra que no basta con hablar de “ovejas” de forma general: la raza, la experiencia y el manejo del rebaño también influyen en el modo de aprovechar la vegetación.
Caprino: especialista en el ramoneo
La cabra ocupa un lugar especialmente importante cuando se trata de aprovechar vegetación arbustiva.
El documento la define como la especie ramoneadora por excelencia, especialmente en determinadas razas autóctonas de aptitud cárnica.
Su elevada capacidad selectiva le permite alcanzar y elegir brotes, hojas y otras partes de los arbustos con mucha mayor precisión.
Esta característica puede ser útil cuando el objetivo es aprovechar una parte del matorral, pero también exige controlar la intensidad del pastoreo cuando existen árboles jóvenes o zonas de regeneración que deben protegerse.
Un orden para aprovechar mejor la parcela
Cuando el pastoreo mixto se realiza de manera sucesiva, el orden de entrada de las especies puede ser importante.
El protocolo explica que el vacuno es generalmente poco selectivo y corta la hierba a cierta altura, mientras que ovino y caprino pueden dar bocados pequeños prácticamente a ras de suelo y seleccionar brotes arbustivos.
Por ello, propone como opción introducir primero al ganado vacuno y posteriormente al ovino y/o caprino.
De esta forma, diferentes animales aprovechan sucesivamente distintos estratos y recursos de la vegetación.
¿Y el cerdo ibérico?
El cerdo presenta otro comportamiento diferente.
El protocolo recuerda que durante la montanera el cerdo ibérico concentra especialmente su alimentación en bellotas y hierba. En ese periodo puede integrarse en el aprovechamiento de la finca con unas preferencias alimenticias distintas de las de rumiantes como vacas, ovejas y cabras.
La presencia de varias especies permite así distribuir el aprovechamiento entre distintos recursos y momentos del año.
No existe una combinación universal
El pastoreo mixto no significa simplemente reunir diferentes animales en una parcela.
El comportamiento depende de la especie, pero también de la raza, la experiencia de los animales y los hábitos de manejo. El propio protocolo señala que estos factores terminarán determinando si el pastoreo favorece el desarrollo de las especies leñosas o su aprovechamiento como recurso forrajero.
Por tanto, la combinación debe adaptarse a:
- la vegetación disponible;
- el tipo de ganado y las razas;
- la presencia de matorral;
- el estado de la regeneración;
- la época del año;
- la carga ganadera;
- y los objetivos productivos y de conservación.
Diferentes animales, diferentes funciones
El mensaje de LIFE ScrubsNet es claro: la diversidad ganadera puede utilizarse como una herramienta de manejo.
El vacuno puede aprovechar primero los pastos de mayor porte. El ovino puede trabajar sobre vegetación más baja y realizar una selección más precisa. El caprino puede acceder con mayor intensidad a los brotes y a la vegetación arbustiva.
Combinados de manera adecuada, estos comportamientos permiten utilizar una gama más amplia de recursos.
Pastoreo mixto no significa que todos los animales coman lo mismo, sino precisamente aprovechar que comen de manera diferente.
El proyecto LIFE ScrubsNet está cofinanciado por la Unión Europea a través del programa LIFE, LIFE20 NAT/ES/000978.
