Siruela (Badajoz). La finca comunal de Siruela, un extenso espacio de 7.500 hectáreas gestionado por agricultores y ganaderos del municipio, avanza en un ambicioso proceso de restauración ambiental dentro del proyecto europeo LIFE ScrubsNet. Las actuaciones pretenden recuperar la biodiversidad perdida, mejorar los recursos hídricos y compatibilizar la actividad agroganadera tradicional con la conservación del ecosistema de dehesa.
En el diagnóstico inicial, los técnicos detectaron un hábitat degradado, con escasa regeneración de encinas, ausencia casi total de matorral y zonas de pasto muy empobrecidas. También se identificó una antigua cañada real sin amojonar y una charca ganadera en la zona oeste que mantiene agua durante todo el año, elemento clave para la fauna y los trabajos de restauración.
Entre las actuaciones ejecutadas destaca la naturalización de esta charca, que ha sido cercada para evitar la presión del ganado y replantada con unas 100 especies palustres y arbustivas. Además, se han sembrado bellotas de encina para favorecer la regeneración del arbolado y se ha instalado un “hotel de insectos” para potenciar la presencia de polinizadores.
En otra zona de la finca, de 1,5 hectáreas, se ha creado un espacio piloto que combina cultivo cerealista y pastoreo controlado, junto a la plantación de 75 encinas, vegetación de ribera y refugios para fauna. También se han rehabilitado manantiales mediante gaviones de piedra seca y matorral autóctono, protegiendo puntos de agua esenciales.
El proyecto ha impulsado además la creación de 16 islas de matorral distribuidas estratégicamente y la excavación de siete pequeñas charcas para anfibios y reptiles, junto a cajas-nido para aves y refugios para murciélagos.
Tras más de dos años de seguimiento, la tasa media de supervivencia de la vegetación plantada ronda el 39 %, con especies especialmente exitosas como Cistus monspeliensis, Salvia officinalis, Phillyrea angustifolia o Teucrium fruticans. Otras plantas, como Arbutus unedo o Myrtus communis, presentan cifras más bajas debido a las condiciones del terreno o la presión del pastoreo.
Los responsables del proyecto subrayan que estas intervenciones sientan las bases de un modelo de gestión sostenible para la dehesa de Siruela, buena parte de la cual está incluida en la red Natura 2000. El Ayuntamiento, implicado en los trabajos, prevé recuperar también la antigua cañada real mediante su delimitación y vallado para facilitar el tránsito ganadero tradicional.
