En la Dehesa de San Francisco se ha llevado a cabo la medida de creación de islas de arbustos, destinada a mejorar la biodiversidad en áreas de difícil acceso para otras actividades debido a su fuerte pendiente, previamente valladas y utilizadas para la cría de conejos.
Se han establecido 10 islas de vegetación arbustiva de 36 m² cada una, en las que en enero de 2023 se plantaron un total de 180 plántulas por isla, correspondientes a 16 especies seleccionadas por su papel ecológico dentro del sistema de dehesa. Como medidas complementarias, se instalaron refugios específicos y bebederos para los conejos.
Durante los dos años posteriores a la plantación, se realizó un intenso mantenimiento y reposición de especies, debido a la baja tasa de supervivencia causada por las condiciones del suelo y climáticas: la pendiente pronunciada favorece la erosión, y la región experimenta sequías prolongadas y eventos climáticos extremos que dificultan el desarrollo de nuevas plantaciones.
Tras dos años y medio de seguimiento, la tasa media de supervivencia fue del 7%. Las especies con mejor desempeño fueron Cistus salvifolius (31 %) y Salvia rosmarinus (15 %), mientras que otras especies, como Salvia officinalis, Cytisus scoparius o Arbutus unedo, no sobrevivieron.
Estos resultados subrayan la necesidad de adaptar las estrategias de restauración en zonas con condiciones extremas, priorizando especies más resistentes y adaptadas a la aridez. Además, se están interviniendo tres de los ocho corredores vallados existentes en la finca, mediante eliminación selectiva de Cistus spp., plantación de arbustos nobles, poda de formación y la instalación de sistemas de riego, buscando aumentar la densidad de matorral y la conectividad ecológica.
Con esta medida, la Dehesa de San Francisco refuerza su compromiso con la conservación de la biodiversidad y la restauración ecológica de sus ecosistemas mediterráneos, combinando la producción agrícola con la protección ambiental.


